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Efectos psicológicos y fisiológicos

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    Efectos psicológicos y fisiológicos

    Los efectos ....

    No son fáciles de describir, ya que en sí, la intoxicación con Cannabis tiene diferentes síntomas y son de carácter impredecible. Cada individuo tiene una experiencia diferente en cada ocasión que la utiliza. Tomando esto en consideración, sólo es posible mencionar algunos aspectos generales que aparecen como constantes en varias investigaciones científicas:

    El primero de ellos es el aumento en la agudeza visual, táctil, gustativa y sobre todo auditiva. De hechos son bastantes los músicos que suelen usarla con el propósito de escuchar o componer música. Referente a la concepción distorsionada del tiempo, tenemos que esta es una de las pocas variables en las que coinciden unánimemente todos los estudios. Diversas personas entrevistadas comentan que los intervalos de tiempo parecen subjetivamente elásticos, es decir, que los minutos parecen horas y los segundos minutos, el tiempo parece discurrir más lentamente. Según acota Grinspoon (20), esto se relaciona probablemente con la rápida sucesión de ideas e impresiones que cruzan el campo de la conciencia. En forma semejante, la parálisis de la función de la memoria inmediata destruye el sentido de continuidad que a su vez está íntimamente relacionado con el sentido del transcurso del tiempo.

    En dosis bajas suele experimentarse además de los efectos antes mencionados, un descenso considerable en el nivel de atención y una sensación de conciencia personal más marcada. En dosis medias los cambios son más visibles, mientras que en dosis altas pueden producirse ilusiones visuales, lasitud y somnolencia que culminan en un sueño profundo.

    Consumidores:

    Sujetos que han fumado marihuana por primera o hasta quinta vez han reportado no sentir ningún cambio psicológico perceptible a pesar de sufrir los cambios físicos más inherentes, o sea, alteración cardiaca, sequedad bucal y enrojecimiento en los ojos. Otros usuarios novatos reportan risa incontrolable y sentimiento de bienestar; otros hablan de periodos de introspección y otros más han dado cuenta de sensaciones de extrañeza y ansiedad, así como de paranoia o pánico, especialmente en casos en los que la droga se consume en un lugar público o bajo alguna amenaza potencial.

    El consumidor habitual deja de percibir estos efectos iniciales a medida que se acostumbra a estar en un estado modificado de conciencia y a partir de entonces las sensaciones que encuentra son bastante más subjetivas como introspección, creatividad, tranquilidad, relajación, percepción aumentada o especializada, etc. Sin que estos estados subjetivos dejen de depender como siempre de la circunstancias del consumo y de la calidad de la marihuana.

    Apetito :

    En la mayoría de los sujetos, a medida que los efectos van desapareciendo, suele surgir un gran apetito, con preferencia por los alimentos dulces. Weil y sus colaboradores comprobaron que la teoría de que se debía a una hipoglucemia provocada por la acción de los componentes activos de la hierba era un error, ya que ellos encontraron que no hay cambios de importancia en los valores sanguíneos del azúcar después de haber fumado Cannabis. Su nueva teoría sugiere que los alimentos dulces son oportunos para aumentar la glucosa disponible y mantener la oxigenación óptima. (40)



    En opinión de Antonio Escohotado :
    parece haber una polaridad básica, o quizá mejor una alternancia, en el efecto subjetivo de la marihuana:

    Por una parte están las risas estentóreas, la potenciación del lado lúdico y cómico de las cosas, la efusión sentimental inmediata... Por otra hay un elemento de aprensión y oscura zozobra, una tendencia a ir al fondo -rara vez risueño- de la realidad, que nos ofrece de modo nítido todo cuanto pudimos o debimos hacer y no hemos hecho, la dimensión de incumplimiento inherente a nuestras vidas. (15)



    Toda vez que se han tenido las suficientes experiencias iniciales, que pueden ser entre 4 y 20 dependiendo de la personalidad y las circunstancias, el consumidor aprende a conocer la gama básica de los posibles efectos y éstos pueden volverse más sutiles y hasta cierto punto manejables. Según varios informes, la marihuana suele acentuar o aumentar los rasgos básicos de la personalidad, es decir, si una persona es introvertida, lo será más, pero si tiene una personalidad con tendencia psicótica, podrá convertirse en un auténtico psicótico.

    En el campo intelectual:
    la Cannabis incrementa la imaginación pero disminuye la concentración. El lenguaje suele cambiar de ritmo y algunas veces presentarse incoherente, aunque el intoxicado suele tener la impresión de que se está expresando con ingenio y brillantez. Según Azuela y Vidal , dos estudiantes mexicanos de psicología que hicieron su tesis de titulación sobre la marihuana:

    las conclusiones respecto a cualquier asunto parecen estar ya elaboradas en la mente y sorprenden por su claridad, el autor atribuye esto al convencimiento subjetivo de que el flujo de los pensamientos se ha acelerado tremendamente; la falta de coherencia en el lenguaje que resulta de esto, es consecuencia de tal convicción a la que se combina una debilidad de la mente para almacenar recuerdos, de tal manera que los pensamientos se olvidan casi desde el momento en que se expresan. (5)

    Esta situación es muy marcada en los consumidores novatos, no obstante, algunos usuarios habituales llegan a sortear tales efectos y aseguran que son capaces de sacarle provecho al proceso. El escritor William Burroughs (, por ejemplo, dice que muchas de las escenas de su libro Naked Lunch las debe a la marihuana ya que ésta le ayudó a activar procesos mentales de asociación que en otra forma le habrían sido inaccesibles. El poeta norteamericano Allen Ginsberg por su parte, escribió un Primer Manifiesto para terminar con la Prohibición en el que describió sus propias experiencias con la marihuana en los siguientes términos:

    Ocasionalmente prefiero usar marijuana que alcohol, y he venido haciéndolo durante varias décadas. Cuando digo ocasionalmente, lo digo en el sentido literal: He pasado bajo sus efectos más o menos las mismas horas que he pasado en las salas cinematográficas -a veces 3 horas a la semana, a veces 12 o 20 o más, como en los festivales de cine- experimentando siempre el mismo grado de alteración en mi conciencia normal respecto al misterioso universo lívido de alegría, dolor, descubrimiento, nacimiento y muerte; ocasionalmente he experimentado también bajo su efecto la vacuidad y el azoro ante sus formas y los estados de conciencia descritos en el Prajna Paramita Sutra, central para el budismo o incluso para la perspectiva cristiana o hindú del Cosmos... la conciencia bajo la marijuana transmuta la atención de los símbolos verbales estereotipados hacia los engranes de fenómenos sensoriales más directos, lentos, absorbentes, ocasionalmente minúsculos... la marijuana es un útil catalizador de percepciones ópticas específicas y áureas estéticas. Bajo la influencia de la marijuana entendí de una nueva manera la estructura de ciertas piezas de jazz y música clásica y estas comprensiones han permanecido válidas por años en mi conciencia normal. La primera vez que descubrí cómo mirar los Cuadros Mágicos de Klee (como estructuras espaciales tridimensionales) fue durante los efectos de la marijuana. Percibí ("honda") por primera vez la "petit sensation" de Cezane sobre el espacio capturado en una tela bidimensional (por medio del avance y el retroceso de colores, la organización de triángulos, cubos, etc., tal como el pintor los describe en sus cartas) mientras miraba Las Bañistas bajo los efectos de la marijuana. Y observé como nuevos muchos panoramas y paisajes de la naturaleza que antes, sin darme cuenta, había visto ciegamente; su imponencia y sus detalles se hicieron conscientes gracias al uso de marijuana. Estas percepciones son permanentes, cualquier experiencia estética profunda deja una huella y una idea respecto a que buscar para constatar después. (1

    En cuanto a los efectos físicos :
    tenemos que después de la administración se presenta una ligera aceleración del ritmo cardíaco, dilatación de los vasos sanguíneos, expansión de los bronquiolos, enrojecimiento de los ojos y sequedad de boca. La coordinación psicomotriz puede sufrir alteraciones dependiendo de la cantidad utilizada.

    En mediciones con la técnica de electroencefalografía (EEG) las respuestas a la acción aguda de este psicoactivo evidenciaban una actividad cerebral propia de un patrón correspondiente a la vigilia, aunque otras veces se observaba una actividad cerebral de onda corta y lenta, típica del estado de reposo o sueño; además se reveló que las variaciones del EEG durante el sueño posterior al consumo de marihuana mostraban un cambio significativo en los patrones de sueño, ya que los sujetos reducían el número de movimientos oculares rápidos que caracteriza la fase REM y tenían más sueño no REM. (50)

    En el caso de consumidores crónicos se han detectado anormalidades menstruales en las mujeres y disminución en las concentraciones de testosterona y cuentas espermatozoides reducidas en los hombres. No existe ningún reporte sobre posibles daños genéticos en bebés cuyos padres consumen habitualmente marihuana.

    Varias de las fuentes consultadas señalan también que la mayoría de consumidores que han venido fumando marihuana diariamente durante un lapso mayor de dos años, presentan un patrón crónico de fatiga, pereza, inestabilidad emocional, falta de energía, falta de motivación, disminución de la productividad y pérdida de la iniciativa. Es necesario consignar también que otras fuentes lo niegan o simplemente no mencionan efectos acumulativos de la intoxicación crónica.

    Los riesgos comparativos a nivel pulmonar entre fumar tabaco y fumar marihuana, son menores en el caso de la marihuana: el TCH actúa como broncodilatador abriendo los pulmones, mientras que la nicotina hace exactamente lo contrario; un cigarro de marihuana contiene menos alquitrán que uno de tabaco y como se necesita un menor número de fumadas del primero que de el segundo para experimentar sus efectos y éstos duran más en el caso de la marihuana, un consumidor inmoderado de tabaco fuma más cigarros que un consumidor inmoderado de marihuana; además no hay un sólo caso documentado de cáncer de pulmón debido al uso de marihuana en ausencia de tabaquismo.

    Vaporizadores o pipas de agua

    Cabe mencionar que los riesgos derivados del acto de fumar pueden ser minimizados mediante el uso de vaporizadores o pipas de agua. Los alquitranes entran el organismo al momento de ser quemados. Un vaporizador o pipa de agua, no permite ningún tipo de combustión, lo único que hace es calentar la marihuana a 187ºC, temperatura suficiente para que el THC se transforme en un vapor o gas prácticamente inodoro. Este vapor de THC es lo único que inhala el usuario.

    Potencial de dependencia :
    Es significativamente alto, aunque se trate únicamente de dependencia psicológica. El consumo reiterado genera hábitos y asociaciones condicionadas difíciles de romper. La marihuana no provoca dependencia física, por lo que su retiro no produce ningún síndrome abstinencial orgánico. No obstante, pueden presentarse algunos síntomas de orden psicológico como ansiedad, tensión o irritabilidad que desaparecen al cabo de unas semanas.

    El fenómeno de tolerancia
    en el consumo de marihuana es bastante singular. Muchos usuarios que utilizan este psicoactivo por primera vez no suelen experimentar sus efectos sino hasta después de la segunda o tercera vez y mediante dosis elevadas, mientras que consumidores crónicos suelen presentar casos de tolerancia revertida, esto significa que, ante la repetición de la misma dosis por tiempos prolongados, ocurre un descenso en la cantidad necesaria para provocar los mismos efectos. Se ha comprobado que el THC se acumula en las zonas grasas del cuerpo y se reintegra lentamente al torrente sanguíneo para ser excretado, de manera que un consumidor habitual que tiene una reserva corporal del principio activo, requiere sólo de una pequeña dosis para echar a andar un proceso condicionante de activación del THC acumulado.


    ¿Qué hacer en caso de emergencia?

    La marihuana es una de las drogas con más altos márgenes de seguridad. Nunca se ha reportado un solo caso de muerte por intoxicación al fumarla. El único peligro inmediato que supone su consumo es la posibilidad de sufrir un llamado malviaje que se manifiesta por ansiedad, miedo e ideas paranoides, en cuyo caso se recomienda infundir confianza y serenidad al consumidor, cambiar de ambiente y de ser verdaderamente necesario, administrar 5 mg de haloperidol (Haldol®).
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